lunes, 21 de septiembre de 2026

¡Terminado! "La gema perdida"

 ¡Hola! ¿Qué tal?

        Yo estoy muy bien porque por fin he terminado "La gema perdida" (!!). Han sido cuatro años de concentrar el 90% de mis esfuerzos en este libro, así que ya necesitaba pasar página. Terminé la primera parte hace tiempo y de hecho publiqué una entrada sobre ella (haced click aquí si os apetece leerla), pero esta vez he terminado la historia entera. ¡Entera! También volví a revisar la Parte 1, mejoré la gradación del lenguaje y rehice las ilustraciones, así que lo he imprimido todo junto para tener solo un ejemplar en vez de dos. Mirad qué bonito (para haberlo impreso en un centro de tesis doctorales jajaja):


        Para los que no hayáis leído la otra entrada (u os dé pereza), voy a repetir algunas cosas para que entendáis mejor de qué va esto. Seré breve: el objetivo de esta historia es ayudar a mi pareja a aprender español (él es irlandés) mientras disfruta de las aventuras de los personajes. Es un mundo fantástico totalmente inventado y los protagonistas son Kilmir (un elfo) y Tíbels (una rana). El nivel del lenguaje se va complicando conforme avanza la historia (empieza como un cuento de niños y acaba como una aventura épica), bastantes elementos de la trama y de los personajes están seleccionados expresamente para él (de hecho todo el mundo señala que el retrato de Kilmir es clavado a mi pareja pero con gorro) y todas las ilustraciones las he hecho yo porque quería darle un toque más personal (no soy ilustradora, solo dibujo por diversión, así que no es un acabado profesional). 
        Como veis, es un libro para casa, no para publicar, pero no por eso es menos especial. Estoy muy orgullosa de haberlo terminado y, aunque admito que ahora cambiaría algunas cosas, sobretodo del final, ya era hora de darlo por hecho y seguir adelante con otros proyectos. 

        Ahora quiero hablaros de algunas cosas que he aprendido, descubierto o lamentado durante este proyecto:

lunes, 1 de enero de 2024

Sobredosis de creatividad



El verano pasado escribí poco. Pasé los tres meses visitando a mi familia, quedando con amigos a los que hacía tiempo que no veía, paseando a mi perrita y viajando en coche con mi pareja. Viví muchas experiencias nuevas y fui muy afortunada de poder compartirlas con la gente a la que quiero. 

Mientras conectaba con todos estos sitios y personas, dejé el portátil totalmente de lado. Escribí un par de frases sueltas en papel y unas ideas en documentos de Word que ni siquiera llegué a guardar. Mi cabeza seguía maquinando historias, pero no me senté a darle forma a ninguna de ellas.

domingo, 3 de septiembre de 2023

Bajo el agua

¡Hola! Ya se terminan las vacaciones y volvemos a las rutinas (qué ganas, os lo juro). Espero que hayáis tenido un buen verano, yo me lo he pasado muy bien. Os dejo aquí un relato corto, a ver qué os parece. 

¡Un abrazo!



Nunca había visto una concha tan bonita. Era rosa por un lado y parecía bañada en plata por el otro. Tenía vetas rugosas en forma de espiral y reflejaba con timidez los pocos rayos de sol que llegaban a través del agua. 

Sin dejar escapar ninguna burbuja, me hundí más y extendí la mano para recoger la concha. Algo se movió a mi lado. En mitad del banco de arena, entre unas rocas bien colocadas, dos ojos me miraban.

Tardé un poco en darme cuenta de que la roca del centro no era una roca, sino el cuerpo de un pulpo pequeño que había decidido construir allí su casa. Había colocado rocas alrededor de su madriguera y recolectado conchas para cerrar la entrada. Esa concha que yo quería, la rosa y plateada, bien podría haber sido la puerta del jardín de entrada.

Retiré la mano y observé al pulpo con cuidado de no espantarlo. Su piel parecía tan rugosa como las rocas que lo rodeaban, pero estaba segura de que, si lo tocaba, la textura sería totalmente distinta a la que me imaginaba. 

Él también me miraba. Parecía tranquilo. Expulsaba agua por el sifón de manera rítmica y me miraba fijamente con su pupila rectangular. ¿Qué estaría pensando? ¿Sería esa también su concha favorita? Todas las que tenía alrededor eran muy bonitas, ¿las elegía con criterio o era casualidad?

Noté un toque en la pierna y me giré para observar a mi chico buceando en el agua. Me sonreía y hacía señas para que viera a un pez multicolor que nadaba a mi espalda. Cómo le quería. Sonreí y se me escaparon unas burbujas por la nariz. Me acerqué a él y buceamos juntos un poco más, lejos del pulpo y de sus conchas. 

Antes de salir del agua, miré atrás y vi que el pulpo desplegaba un tentáculo para recoger la concha con cuidado y traerla hacía sí. La sostenía con delicadeza; lo suficientemente fuerte para que no se cayera pero lo bastante suave para no romperla. Las cosas bonitas quizá se encuentren por casualidad, pero elegir algo y cuidarlo es un acto totalmente voluntario. Una concha, una persona, un baño de plata, una sonrisa entusiasmada… 

Salimos del agua y el silencio submarino estalló en salpicaduras y bocanadas de aire. 

        -¿Lo has visto?- me preguntó emocionado. Tenía un poco de agua dentro de las gafas de buceo y             movía los brazos en círculos para flotar en la superficie.

Yo no podía dejar de sonreír. 

Claro que lo había visto. Y todavía lo veía. Justo ahí. Mejor que nunca.


-Teresa 

martes, 30 de mayo de 2023

Lo que he estado escribiendo fuera del blog

¡Hola, hola!

Durante los últimos dos meses he estado ocupada con un proyecto fuera del blog y, ahora que está terminado, me gustaría enseñároslo: se trata de un libro.


El título es "La gema perdida" y consta de dos partes. La primera, como podéis ver en las fotos de aquí arriba, ya está encuadernada y lista para leer, y la segunda todavía la estoy editando. 

El libro no está publicado ni disponible para la lectura pública, simplemente lo he llevado a la imprenta y he encargado una única copia para casa. De momento no tengo ningún interés en intentar llevarlo a una editorial o publicarlo digitalmente. Aunque estoy muy orgullosa del resultado y sí que me gustaría compartir esta historia con vosotros algún día, publicarla no es mi prioridad ahora mismo.

No es que la historia sea un secreto ni nada de eso, lo que pasa es que esta historia no la concebí como algo para el mundo, sino como un regalo para un ser querido. Es un regalo de cumpleaños para mi pareja (llamémosle C), que está esforzándose mucho para aprender español. Pensé que algo así podría ayudarle. Ha intentado leer otras cosas en español, pero o le parecen muy difíciles o muy aburridas, así que decidí escribirle yo un libro con dificultad y temática personalizadas. A él le encanta leer fantasía y a mí me encanta escribirla, así que no tuve que darle muchas vueltas jajaja (lo raro es que no se me ocurriera antes hacer esto). 


Sobre "La gema perdida":

martes, 11 de abril de 2023

Reto 5 líneas: enero y febrero

¡Hola! 

Durante el mes de marzo he estado un poco ausente y, para ser honesta, lo mismo va a ocurrir en abril. Estoy escribiendo algo que necesita toda mi atención y energía, así que no me quedan más palabras para otros relatos jajaja. Aun así, me gustaría enseñaros lo que escribí hace unas semanas para el reto 5 líneas.

Contexto: empecé a participar en este reto en marzo, pero me gustaría completar el año entero así que decidí escribir los microrrelatos correspondientes a enero y febrero también; así al acabar el año los tendré todos :)  Aquí están:


Enero: Prefieres, cerillas y compañeros


一Escucha, esto no es un impulso, es una revelación. Después de tanto tiempo trabajando y exprimiendonos los sesos para sacar hasta la última gota de ideas y conocimiento… de repente, lo veo claro: lo que hemos creado no es una obra de arte, es un monstruo de Frankenstein. Y, dime, ¿qué prefieres? ¿Quemarlo ahora o esperar a que nuestros compañeros vengan a lincharnos por el? 


Damián suspiró. 

一 Cállate y pasa las cerillas.


***


Febrero: Conocimientos, temblor y quiero


‘Por favor, ayúdame’, suplica el herido desde el suelo. De verdad que quiero ayudarle, de verdad que quiero obrar un milagro y salvarle la vida, pero no tengo ni los conocimientos ni las habilidades para esto. Los coches iban demasiado rápido, el choque había sido fatal; y el hospital más cercano está a una hora por carretera. ‘La ambulancia está de camino’, respondo. Un temblor le recorre el cuerpo; la ayuda no llegará a tiempo. 




Volveré con el microrrelato de abril en un par de semanas.

¡Hasta pronto!




-Teresa

viernes, 17 de marzo de 2023

Lección de magia

  ¡Hola! Durante los últimos días he estado debatiéndome sobre si publicar esta historia o no. Supongo que esos miedos de los que hablaba en la sección "Sobre mí" estaban atacando de nuevo. Tengo que recordarme a mí misma que lo que escribo no tiene que ser perfecto, solo tiene que existir y servirme para pasar un buen rato. Disfruté de escribir este relato, así que aquí está. Espero que os guste :)

¡Un abrazo!


-Esto es una pérdida de tiempo- resopló Erin.

La aprendiz dejó caer el ramillete de hojas secas sobre la mesa y se quitó la venda de los ojos. Se encontraba en el aula de pociones y encantos; la cual actuaba a la vez de biblioteca, almacén, cafetería y despacho. A decir verdad, el nombre ‘aula’ le venía por el cartel de madera que colgaba sobre la puerta; si no lo hubieran colocado ahí, probablemente estaríamos hablando de un cuarto de la limpieza hasta arriba de artefactos extraños, libros y probetas. 

-¿De qué me sirve esto?- le preguntó a su maestro.

El anciano estaba sentado sobre una pila de libros y documentos arrugados, con una taza humeante de té entre las manos y un libro abierto flotando delante de él. Según terminaba una página, pasaba a la siguiente con un breve movimiento de cabeza. El hombre ni se inmutó ante las quejas de su alumna; eran demasiado frecuentes como para sobresaltarlo. Sin apartar la vista de su libro ni alterar la voz, se limitó a contestar con una cortesía punzante:

-¿Aprender a concentrar la humedad que hay en el ambiente para rehidratar un cuerpo material y devolverlo a su estado primero no le parece lo suficientemente interesante, señorita?

Erin se mordió el labio. Pues claro que le parecía interesante, se le ocurrían varias aplicaciones super útiles para este hechizo. Adiós a los bizcochos resecos del almuerzo y a las riñas de su madre por no regar las plantas, por ejemplo. Oh y a la piel seca y tirante después de una ducha bien caliente. Bueno, y podría ayudar a los curanderos a estabilizar pacientes con deshidratación severa, claro, también lo había pensado. Pero dejando todo eso a un lado, había otro hechizo que le corría más prisa aprender, y su maestro no soltaba prenda. Llevaba tres días intentando averiguarlo sin que pareciera demasiado obvio.

lunes, 6 de marzo de 2023

De la idea a las palabras 2: Cuando toca usar palabras


Durante mis años en la carrera leí La hermenéutica y la cortedad del decir, de José Ángel Valente, y me hizo pensar mucho en las palabras que elegimos para transmitir un mensaje y en por qué elegimos esas en concreto y no otras. Escribir se trata de despertar los sentidos del lector; de crear imágenes y aludir a memorias con un signo: la palabra. Valente explica que utilizar palabras para transmitir nuestra visión del mundo puede resultar en un intento en vano, porque las palabras que elegimos pueden despertar memorias y emociones distintas en diferentes lectores. Sin ir más lejos, ¿qué te viene a la mente cuando menciono la palabra "amistad"? La respuesta que depende de tus pasadas experiencias en torno a este tema.

viernes, 3 de marzo de 2023

Reto de escritura 5 líneas: Marzo

Este es un reto creado por Adella Brac. Consiste en escribir un microrrelato de cinco líneas con las tres palabras que ella propone en su web cada mes.
Para conocer todos los detalles, solo tenéis que hacer click en la imagen y os dirigirá directamente a su web. Si no funciona el link, decídmelo en los comentarios y lo arreglaré :)


 Estas son las tres palabras de marzo:
Volumen, miradas y cuaderno

Evan eligió una mesa, pidió un café y sacó el cuaderno de la bolsa. Había soñado con esos ojos otra vez, y no podía quitárselos de la cabeza. Subió el volumen de la música y comenzó a dibujar, inmerso en esos ojos, hasta que se encontró a sí mismo intercambiando miradas con una joven que lo observaba desde el papel. ¿Quién eres?, susurró. La chica frunció el ceño y emborronó el dibujo. Deja de buscarme, respondió.


-Teresa