lunes, 21 de septiembre de 2026

¡Terminado! "La gema perdida"

 ¡Hola! ¿Qué tal?

Yo estoy muy bien porque por fin he terminado "La gema perdida" (!!). Han sido cuatro años de concentrar el 90% de mis esfuerzos en este libro, así que ya necesitaba pasar página. Terminé la primera parte hace tiempo y de hecho publiqué una entrada sobre ella (haced click aquí si os apetece leerla), pero esta vez he terminado la historia entera. ¡Entera! También volví a revisar la Parte 1, mejoré la gradación del lenguaje y rehice las ilustraciones, así que lo he imprimido todo junto para tener solo un ejemplar en vez de dos. Mirad qué bonito (para haberlo impreso en un centro de tesis doctorales jajaja):


Para los que no hayáis leído la otra entrada (u os dé pereza), voy a repetir algunas cosas para que entendáis mejor de qué va esto. Seré breve: el objetivo de esta historia es ayudar a mi pareja a aprender español (él es irlandés) mientras disfruta de las aventuras de los personajes. Es un mundo fantástico totalmente inventado y los protagonistas son Kilmir (un elfo) y Tíbels (una rana). El nivel del lenguaje se va complicando conforme avanza la historia (empieza como un cuento de niños y acaba como una aventura épica), bastantes elementos de la trama y de los personajes están seleccionados expresamente para él (de hecho todo el mundo señala que el retrato de Kilmir es clavado a mi pareja pero con gorro) y todas las ilustraciones las he hecho yo porque quería darle un toque más personal (no soy ilustradora, solo dibujo por diversión, así que no es un acabado profesional). 

Como veis, es un libro para casa, no para publicar, pero no por eso es menos especial. Estoy muy orgullosa de haberlo terminado y, aunque admito que ahora cambiaría algunas cosas, sobretodo del final, ya era hora de darlo por hecho y seguir adelante con otros proyectos. 

Ahora quiero hablaros de algunas cosas que he aprendido, descubierto o lamentado durante este proyecto:

1. Graduar el lenguaje y aun así ser fiel a tu estilo de escritura es super difícil. 
Vale, quizá sea una ovbiedad, pero es que creía que tal vez yo jugaba con la ventaja de haber hecho Filología Hispánica y el máster en Enseñanza de Español como Lengua Extranjera. Admito que la familiaridad que yo ya tenía con el Plan curricular del Cervantes y con el MCER (Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas) me ayudó mucho, pero una cosa es saber la teoría y otra muy distinta ponerla en práctica. Fue más difícil de lo que creía adaptar lo que quería contar a las limitaciones que me había impuesto, pero la verdad es que he terminado disfrutándolo mucho. Editar ha sido tedioso, sí, pero también ha sido muy motivante saber que estaba mejorando tanto mi escritura como mi profesión al trabajar en "La gema perdida". 

2. Los ilustradores son superhéroes. 
Yo siempre he dibujado como pasatiempo. Cuando escribí la primera parte de este libro, hice todas las ilustraciones a mano, las repasé con grafo y las escaneé para adjuntarlas al archivo de texto. Fue bastante rudimentario, pero no me importó porque no estaba intentando ser profesional; con que quedara mono yo ya me conformaba. Sin embargo, conforme la historia creció me surgió el deseo de hacer un mejor trabajo. 
Descubrí Krita, un programa de dibujo profesional y de uso libre y empecé a trastear. La verdad es que todas mis ilustraciones tienen muchísimo mejor aspecto ahora, y eso que están lejos de lo que una ilustradora de verdad podría haber hecho. Usar Krita fue maravilloso porque me permitió darle un toque más cuidado a "La gema perdida", y también aprendí a valorar incluso más el trabajo de los ilustradores.
Hace tiempo que sé que me encantaría colaborar con un ilustrador para crear una novela gráfica, y también (ya que me pongo a soñar) con un animador para producir una pequeña serie animada, así que asomar la punta de la nariz en su mundo ha sido alucinante. 

3. Forzar una historia a ser como te la imaginas no es siempre una buena idea.
Ya sé que somos los cradores de nuestras historias, pero también pienso que, una vez damos vida a los personajes y que estos empiezan a crecer y desarrollarse... tenemos que dejarles hacer lo suyo. Durante meses estuve empeñada en que la historia terminara de una manera y durante meses no llegué a nada. No sé por qué me costó tanto darme cuenta de que el problema era que estaba forzando a los personajes a actuar o reaccionar de manera que era antinatural para ellos. Las cosas no podían ser como yo quería y punto. Cuando lo acepté, empezó a fluir todo de nuevo. Supongo que por eso uno de los consejos más comunes entre artistas es kill your darlings.
Realmente, tener que deshacerme de detalles que me gustan no es nuevo para mi, lo he hecho otras veces, pero esta ha sido la vez que más he tenido que modificar y la vez que más me he resistido a ello. Mantendré esta experiencia en mente y con suerte en los próximos proyectos no tardaré tanto en percatarme del problema.  

4. Hay que ver la luz al final del túnel. Y si no la ves, te la imaginas, pero VISUALIZA.
La cantidad de veces que quería rendirme... pero no podía. He aprendido un montón escribiendo este libro y lo he disfrutado mucho, pero ha sido duro. Este es el primer libro que termino de escribir, editar, maquetar e ilustrar yo sola (sí, todo), y ha sido una paliza. Había momentos en los que quedaban tantas cosas por hacer que no veía el final, pero me lo tuve que imaginar, porque si el proyecto no tenía final yo me iba a volver loca. 
La verdad es que esto me ayudó mucho a mantener la motivación y seguir adelante. Visualizar el libro acabado y la cara de mi pareja al leerlo me daba fuerzas. Sí, quería rendirme, pero sobretodo quería acabar con mi libro impreso en las manos.

En conclusión, estoy muy contenta con el resultado. El libro no es perfecto, pero es mío, y lo tendremos siempre en casa para nuestro disfrute.

¿Qué opináis? ¿Alguna vez habéis leído con el objetivo de mejorar en un idioma? Y, si escribís, ¿habéis tenido alguna experiencia parecida a la mía?

Antes de despedirme quiero dejaros algunas fotos de las ilustraciones y de cómo ha quedado el libro por dentro:




Y ahora sí que me despido :)
Gracias por leerme, ¡un abrazo!

-Teresa

No hay comentarios:

Publicar un comentario